Bien, ha llegado el momento de subsanar sendos errores.
Señoras, señores, hemos vuelto.
Y hoy vamos a hablar de...
Juegos de Cartas Coleccionables
(JCC)
Bien, antes de nada adelantar que describiré todos los juegos planteándolo como la "historia de mi vida" y que al final haré un pequeño resumen de cada juego añadiendo una opinión al respecto.
Por si algunos perezosos prefieren saltarse la parte de la historia, os resumiré los juegos de los que voy a hablar para que paséis a la parte final:
- Magic: The Gathering.
- Pokemon.
- Yu-Gi-Oh!
- Warhammer 40000.
- World of Warcraft.
- Vampire: The Eternal Struggle.
- Leyend of the Five Rings.
Un poco de Historia:
Decir que, naturalmente, todo este hilo se va a basar en mi experiencia personal. Es decir, que lo enfocaré desde el punto de vista de juegos de cartas que he jugado y siempre bajo mi humilde opinión, que no tiene por qué ser la correcta aunque habitualmente sí lo sea. XDDDDD Empezaré señalando acusatoriamente al Willy, por ser quien me corrompió desvirgándome en este género ("Oye, mira, Oswald, que tengo aquí estas cartas desde hace meses pero no sé como se juega... ¿puedes leerte el manual a ver si lo descubres?"). Esa frase en cierta forma cambió mi vida. Me descubrió las Magic.
Varios lloros y berrinches después, conseguí convencer a mi padre para que me diese el dinero que costaba un mazo, dárselo yo al willy, y que cuando fuese a casa de su yaya pasase por el Corte Inglés de Sagasta (por aquél lejano entonces un servidor desconocía la existencia de las frikitiendas) y me comprase mi propio pack de cartas.

Tras eso la cosa fue tan sencilla como empezar a ahorrar hasta comprarme suficientes sobres y/o mazos como para poder tener un mazo competitivo. Recuerdo aquellos piques con el Willy en su casa, hasta que llegaba el momento en que giraba dos montañas y otro recurso cualquiera, me jugaba un "Destroy All Target Lands" y me jodía. Claro que... él también aprendió a temer mi Angel de Serra. XDDDD
El siguiente juego de cartas que probé fue el de Pokemon. Aunque eso si, en mi defensa diré que este solo lo jugué en la Game Boy Color.
Sorprendentemente, y a pesar de la temática, el juego era divertido. No hace falta que entre en muchos detalles sobre él, ¿no?


Bien... en este punto tengo que decir que pasé una laaaarga temporada sin probar un solo juego de cartas. Era la época de rebeldía e inmadurez que dura hasta que uno se cansa de salir por ahí (lo que en mi caso fue hasta que sumé 20 años) Estaba en un punto de mi vida en el que el tiempo libre y los ahorros me desbordaban (yeah! a lo último) y descubrí el que, para mi, es el mejor juego de cartas habido y por haber. Y como tal lo trataré en último lugar. Así pues, corremos una cortinilla y pasamos al siguiente juego de cartas. Era la época de Vampiro: La Mascarada. El juego de rol nos tenía enganchadísimos, y pronto llegó el momento en que quisimos ir un paso más allá. Y ese paso fue el juego de cartas. Vampire: The Eternal Struggle era un juego divertido, muy divertido, pero también muy lento en su desarrollo. Era de los pocos juegos de cartas pensados para jugar con mucha gente, no solo un cara a cara. Incluia puñaladas, negociaciones y palique, mucho palique. Lo que deribaba en piques y discusiones, muchos piques y discusiones. Negociabas con otros jugadores, formabas alianzas y traicionabas si alguien te hacía una oferta mejor. En sí mismo el planteamiento era divertidísimo. La pena es que estaba en inglés, dado que el juego nunca llegó a salir en castellano.


Por aquél entonces fue mi épica de invasión a La Tregua y, como no, acabé cayendo en el que era el vicio local por aquél entonces: Warhammer 40000. Posiblemente sea uno de los juegos más dinámicos y entretenidos que llegué a jugar, con un sistema innovador y profundo. Fue una pena que, el afan por hacer dinero de la compañía que distribuía las cartas diese al traste con el juego escupiendo sobre todos los jugadores que tenía por aquél entonces. Lo que hizo fue reeditar el juego, cambiando las reglas para que fuesen las mismas que las del juego de Warhammer Fantasía (el medieval), haciendo que las cartas viejas perdiesen toda utilidad. Vamos, que pasaron a ser un montón de cartón con dibujitos inservible. Es una auténtica pena, dado que mi mazo tiránido todavía tiene hambre. XDD
(No os he podido encontrar imagen del reverso porque están descatalogadas)
Debido al desinterés generado por la traición sufrida en el juego anterior, un servidor volvió a desaparecer del plano de las cartas durante una temporada, centrándose en el de los juegos de ordenador y, más concretamente, en los Juegos Online. Era la época del World of Warcraft y toda esa sucesión de horas invertidas en vicio que ello conllevó. Aprovechando el tirón de su juego online, a los señores de blizzard no se les ocurrió otra más que probar suerte con los juegos de cartas. Y como no, ahí estaba un servidor para probarlo.


La verdad es que este juego me decepcionó un montón. Con un planteamiento simplificado de lo que eran las magic no llegó a engancharme en ningún momento. Lo bueno que tenía... era que hacía ilu poder ver a los personajes más emblemáticos del juego con unas ilustraciones molonas. :D Bien, tras otro periodo de inactividad descubrí un juego de cartas para la PSP al que, incluso hoy, todavía juego. Es el Yu-Gi-Oh! y sip, aunque no lo parezca entretiene (y más cuando no tienes que gastar un duro).


El juego es entretenido, con partidas rápidas y directas. ¿La pega? También es sumamente injusto. Tiene interesantes detalles, como el poder jugar cartas boca abajo, con toda la presión que genera para el rival, pero al final se basa en tener la criatura más poderosa sobre la mesa y en tener una serie de hechizos que anulan las criaturas del rival. Además, el dibujo es sencillote y burdo, nada que ver con la obra de arte que es cada carta de Magic, por ejemplo.
Y bien... llegamos al último juego, al más mejor, a ese que todo ser humano debier aprobar antes de su muerte. Al más profundo, más divertido y más más más todo. XDD Señoras, señores, un servidor se quita el sombrero y despliega la alfombra roja pues al fin entra en escena...
La Leyenda de los 5 Anillos.


Cualquier cosa que diga sobre este juego (y puedo decir muchas) se va a quedar corta comparada con la realidad. Simplemente probadlo, y si no os gusta mandadme vuestras cartas que yo les daré buen recaudo :D
Sistemas y Comparativas:
Bien... no va a ser más que un resumen superficial dado que no es mi intención dar clases de jugar a cada juego de cartas de los aquí mencionados.
Magic: The Gathering.
El sistema de magic es uno de los más sencillos y también más equilibrados. Hay 5 colores, cada uno relacionado con una fuente de mana (o poder). Rojo para las montañas, blanco para las llanuras, azul para el agua, negro para los pantanos y verde para los bosques. En el juego cada jugador representa a un mago que, sacando poder de esas fuentes de mana, invoca crituaras o hechizos para derrotar a sus oponentes. Cada jugador tiene 20 puntos de vida y, aunque parezcan pocos... duran bastante. Al hacer el mazo hay que llegar al equilibrio de, tener cartas que requieran poco mana para invocarlas (dado que al principio tenemos pocas tierras en juego), tener carta poderosas para decidir la partida cuando ya tenemos muchas tierras, tener hechizos tanto de ataque como de defensa, tener encantamientos que potencien a nuestras criaturas y tener suficiente cantidad de tierras y artefactos. Y todo eso en 40 o más cartas. Un infierno matemático, vamos. Naturalmente, cuantas más cartas tengas más equilibrio, pero también más dificil será que consigas robar la carta que necesitas. En mis mazos de 42 cartas jugaba con 16 tierras, 16 criaturas y 10 hechizos, artefactos, etc... lo que acabó demostrando ser un sistema rápido, aunque peligroso. Al tener tan pocas cartas... había situaciones para las que no estaba preparado. ^_^
A día de hoy no recuerdo mucho sobre el juego de Pokemon así que no puedo entrar en detalles (como dije, solo lo jugué en la Game Boy color, y de eso han pasado muchos muchos años).
Yu-Gi-Oh! tiene un sistema muy rápido. No hay costes ni tierras. Cada jugador puede invocar una criatura por turno y tantos hechizos como quiera y/o pueda, además de un máximo de 5 artefactos (y es el límite porque el "tablero de juego" solo permite tener 5 de estas.
Cada jugador empieza con 10.000 puntos de vida. Las criaturas tienen niveles. A más nivel, más poder. Para sacar criaturas de nivel 5 hay que sacrificar una criatura propia de cualquier nivel que ya esté en juego. Para invocar criaturas de nivel 6 o superior hay que sacrificar dos.
Y ya está. Con eso y una criatura de 5.000 puntos de ataque y defensa ganamos cualquier partida. XDDD
Es el juego más injusto porque hay cartas viejas (a día de hoy se las considera prohibidas y no se pueden jugar en partidas oficiales) capaces de acabar con todas las cartas del enemigo, o hechizos que te hacen tomar el control de un monstruo del enemigo,.... vamos, injusticias que añaden un toque de tensión al juego.
Y por si fuese poco... tenemos la posibilidad de jugar cartas boca abajo. Podemos jugar artefactos o hechizos boca a bajo en la mesa, y activarlos cuando nos convenga. Parece absurdo pero es muy importante, pues el enemigo cuando invoque una criatura poderosa, o cuando nos ataque, siempre tendrá la duda de saber si esa carta bocaabajo será un hechizo que destruya sus cartas, o que impida que ataques.
Warhammer 40000:
Era un juego muy divertido. Antes de empezar la partida se colocaban 5 terrenos en mitad de la mesa. Cada terreno tenía un factor de control que oscilaba entre 2 escudos naranja y 6. El objetivo del juego era controlar esos terrenos.
Empezaba la partida y robábamos 7 cartas. Las repartíamos como queríamos en los terrenos, siempre boca abajo. Llegaba el momento de empezar a luchar y se elegía un terreno. Se ponían boca arriba las cartas en ese terreno y empezaba la lucha. Cada carta tenía un escudo naranja pintado, o tal vez dos, o tal vez ninguno. Para conseguir controlar un terreno, al final del combate debíamos tener tantos escudos naranja en juego como pedía el terreno.
Si a eso le sumábamos cartas de transporte de unidades, etc... el juego se convertía en una locura, permitiéndonos recolocar hasta 4 escudos en terrenos donde antes no teníamos ninguna carta.
Lo he dicho antes y lo repito, uno de los juegos más divertidos que he probado nunca :D
World of Warcraft.
Al empezar se repartían 6 cartas. Cada turno podemos poner una boca abajo, que ejercerá de recurso. Luego girando ese recurso conseguíamos un punto que utilizar para invocar cartas, equipo, hechizos, etc... Naturalmente cuantos más recursos pedía una carta más poderosa era.
El sistema es super sencillo, pero tiene la ventaja de hacerte pensar al principio de la partida qué cartas tienes que poner como recursos y cuales quieres guardarte para jugarlas. Por ejemplo.. .pensemos que pongo de recurso una espada épica que me suma 4 al ataque. Y que al final de la partida me vendría bien haber tenido esa carta en la mano para equipársela a Arthas. Pos eso, mala suerte, ajo y agua...
Por lo demás el juego era muy sencillo, copia directa de magic, y poco interesante.
La ventaja que tenía y detalle que me gustó fue que tenía mazos de raid. Es decir, un jugador hacía de los malos (Por ejemplo ragnaros, y tdos los monstruos de Molten Core) y luego varios jugadores tenían que aliarse para tumbarle, dado que estos mazos de monstruo eran muy poderosos. Ese detalle me encantó, y es una pena que nunca pudiese poner en práctica mi mazo de Molten Core. XDDD
Vampire: The Eternal Struggle:
Buff... mucho mucho politiqueo. Jugar peones, matusalenes, equipo, recursos, zonas,.. y todo para derrotar al enemigo.
La moneda de cambio, como no podía ser de otra forma, aquí era la sangre.
Cada jugador tenía fuentes de recursos de sangre, qu ele permitían ganar influencia y sacar vampiros menores, equiparlos, asignarles poderes,... y todo para conseguir aniquilar al rival. O ser nombrado príncipe y ganar la partida. El juego requiería muchísimo palique, negociación y traiciones a los compañeros. Molaba pero era peligroso porque generaba malos royos entre la gente. Llegué a ver auténticas broncas ante traiciones de algo pactado o ataque spor sorpresa de varios jugadores contra uno. Además, al utilizarse gran cantidad de cartas, requiería una mesa enorme. XDD
Leyend of the Five Rings (La Leyenda de los 5 Anillos):
El más mejor de los juegos tiene el más mejor de los sistemas. Dos mazos, el de dinastía y el de destino. En el de dinastía tenemos a nuestros personajes, samurais todos ellos, y también recursos, que generan oro. En el de destino tenemos acciones, hechizos, peones, etc... Tenemos la carta que representa a nuestra ciudad principal. Ella producirá el oro que necesitemos al principio para poner las primeras cartas en juego. Se cogen 4 cartas del mazo de dinastía y se ponen boca abajo. Esas son nuestras provincias, aquellas que rodean a nuestra ciudad principal. Nuestra fuente de poder. Si el enemigo las destruye, perdemos. Empieza el juego, ponemos boca arriba las cartas de las provincias.
Giramos la ciudad principal, lo que produce un valor de oro indicado. Lo normal es, en esta fase, utilizar ese oro para poner en juego algún otro recurso (como por ejemplo un teatro Kabuki o una mina) que va a generar más oro al turno siguiente.
Acaba el turno, reponemos con cartas boca abajo aquellas que hayamos puesto en juego desde las provincias. Le toca al rival y hace lo propio. Así hasta que llega el momento varios turnos después en que ambos bandos están preparados para destrozarse. Mandan a sus ejércitos de samurais contra las provincias rivales y se destrozan entre sí. Aquí no hay lugar para medias tintas. El ejército ganador del combate qu se queda, el perdedor ve destruidas todas sus unidades. Aquí no se ataca a lo tonto ni se defiende a lo tonto. La derrota supone una pérdida total y absoluta.
Al final del combate se mira la fuerza de lo que queda del ejército atacante. Si supera la fuerz de nuestra provincia (indicada en la carta de ciudad principal), la provincia es destruida, quedándonos 3 solamente. Luego 2 y por último 1. Naturalmente eso reduce le ritmo de producción de unidades.
Claro que.. esto es el japón medieval, y aquí no todo se hace por la fuerza.
Se puede ganar por honor, llegando a 40 puntos de honor positivos.
Se puede ganar por deshonor, disminuyendo el honor d enuestro rival hasta -19.
Se puede ganar por iluminación, poniendo en juego los 5 anillos que dan nombre al juego.
Vamos, un sin fin de posibilidades que rizan el rizo del que es el mejor juego de cartas habido y por haber. Si a eso le sumamos que la historia del propio juego va avanzando según los resultados de los torneos oficiales, tenemos un mundo complejo, rico y bien estructurado en el que da gusto adentrarse.
Sip, el juego me encanta, no soy imparcial. Pero vale la pena. XDDD
-y aviso, lo que os he resumido no es ni la mitad de los detalles que tiene-
Y ya está por hoy.
Moraleja: son un sacadineros pero son divertidos :D
Si os animáis a probar alguno.. .os recomiendo L5R.
Y ya veré qué pongo el próximo día.
P.D. Willy, algún día pensaré en tu castigo por corromperme y hacerme caer en estos vicios. ¡¡¡Yo era muy normal hasta que te conocí!!! XDD
Para demostrar que este sigue siendo mi blog...
Estoy pensando... Menudo vicio llevo estos días con el Heavy Rain. ¡¡Juegazo!!
Por si algunos perezosos prefieren saltarse la parte de la historia, os resumiré los juegos de los que voy a hablar para que paséis a la parte final:
- Magic: The Gathering.
- Pokemon.
- Yu-Gi-Oh!
- Warhammer 40000.
- World of Warcraft.
- Vampire: The Eternal Struggle.
- Leyend of the Five Rings.
Un poco de Historia:
Decir que, naturalmente, todo este hilo se va a basar en mi experiencia personal. Es decir, que lo enfocaré desde el punto de vista de juegos de cartas que he jugado y siempre bajo mi humilde opinión, que no tiene por qué ser la correcta aunque habitualmente sí lo sea. XDDDDD Empezaré señalando acusatoriamente al Willy, por ser quien me corrompió desvirgándome en este género ("Oye, mira, Oswald, que tengo aquí estas cartas desde hace meses pero no sé como se juega... ¿puedes leerte el manual a ver si lo descubres?"). Esa frase en cierta forma cambió mi vida. Me descubrió las Magic.
Varios lloros y berrinches después, conseguí convencer a mi padre para que me diese el dinero que costaba un mazo, dárselo yo al willy, y que cuando fuese a casa de su yaya pasase por el Corte Inglés de Sagasta (por aquél lejano entonces un servidor desconocía la existencia de las frikitiendas) y me comprase mi propio pack de cartas.

Tras eso la cosa fue tan sencilla como empezar a ahorrar hasta comprarme suficientes sobres y/o mazos como para poder tener un mazo competitivo. Recuerdo aquellos piques con el Willy en su casa, hasta que llegaba el momento en que giraba dos montañas y otro recurso cualquiera, me jugaba un "Destroy All Target Lands" y me jodía. Claro que... él también aprendió a temer mi Angel de Serra. XDDDD
El siguiente juego de cartas que probé fue el de Pokemon. Aunque eso si, en mi defensa diré que este solo lo jugué en la Game Boy Color.
Sorprendentemente, y a pesar de la temática, el juego era divertido. No hace falta que entre en muchos detalles sobre él, ¿no?


Bien... en este punto tengo que decir que pasé una laaaarga temporada sin probar un solo juego de cartas. Era la época de rebeldía e inmadurez que dura hasta que uno se cansa de salir por ahí (lo que en mi caso fue hasta que sumé 20 años) Estaba en un punto de mi vida en el que el tiempo libre y los ahorros me desbordaban (yeah! a lo último) y descubrí el que, para mi, es el mejor juego de cartas habido y por haber. Y como tal lo trataré en último lugar. Así pues, corremos una cortinilla y pasamos al siguiente juego de cartas. Era la época de Vampiro: La Mascarada. El juego de rol nos tenía enganchadísimos, y pronto llegó el momento en que quisimos ir un paso más allá. Y ese paso fue el juego de cartas. Vampire: The Eternal Struggle era un juego divertido, muy divertido, pero también muy lento en su desarrollo. Era de los pocos juegos de cartas pensados para jugar con mucha gente, no solo un cara a cara. Incluia puñaladas, negociaciones y palique, mucho palique. Lo que deribaba en piques y discusiones, muchos piques y discusiones. Negociabas con otros jugadores, formabas alianzas y traicionabas si alguien te hacía una oferta mejor. En sí mismo el planteamiento era divertidísimo. La pena es que estaba en inglés, dado que el juego nunca llegó a salir en castellano.


Por aquél entonces fue mi épica de invasión a La Tregua y, como no, acabé cayendo en el que era el vicio local por aquél entonces: Warhammer 40000. Posiblemente sea uno de los juegos más dinámicos y entretenidos que llegué a jugar, con un sistema innovador y profundo. Fue una pena que, el afan por hacer dinero de la compañía que distribuía las cartas diese al traste con el juego escupiendo sobre todos los jugadores que tenía por aquél entonces. Lo que hizo fue reeditar el juego, cambiando las reglas para que fuesen las mismas que las del juego de Warhammer Fantasía (el medieval), haciendo que las cartas viejas perdiesen toda utilidad. Vamos, que pasaron a ser un montón de cartón con dibujitos inservible. Es una auténtica pena, dado que mi mazo tiránido todavía tiene hambre. XDD
(No os he podido encontrar imagen del reverso porque están descatalogadas)Debido al desinterés generado por la traición sufrida en el juego anterior, un servidor volvió a desaparecer del plano de las cartas durante una temporada, centrándose en el de los juegos de ordenador y, más concretamente, en los Juegos Online. Era la época del World of Warcraft y toda esa sucesión de horas invertidas en vicio que ello conllevó. Aprovechando el tirón de su juego online, a los señores de blizzard no se les ocurrió otra más que probar suerte con los juegos de cartas. Y como no, ahí estaba un servidor para probarlo.


La verdad es que este juego me decepcionó un montón. Con un planteamiento simplificado de lo que eran las magic no llegó a engancharme en ningún momento. Lo bueno que tenía... era que hacía ilu poder ver a los personajes más emblemáticos del juego con unas ilustraciones molonas. :D Bien, tras otro periodo de inactividad descubrí un juego de cartas para la PSP al que, incluso hoy, todavía juego. Es el Yu-Gi-Oh! y sip, aunque no lo parezca entretiene (y más cuando no tienes que gastar un duro).


El juego es entretenido, con partidas rápidas y directas. ¿La pega? También es sumamente injusto. Tiene interesantes detalles, como el poder jugar cartas boca abajo, con toda la presión que genera para el rival, pero al final se basa en tener la criatura más poderosa sobre la mesa y en tener una serie de hechizos que anulan las criaturas del rival. Además, el dibujo es sencillote y burdo, nada que ver con la obra de arte que es cada carta de Magic, por ejemplo.
Y bien... llegamos al último juego, al más mejor, a ese que todo ser humano debier aprobar antes de su muerte. Al más profundo, más divertido y más más más todo. XDD Señoras, señores, un servidor se quita el sombrero y despliega la alfombra roja pues al fin entra en escena...
La Leyenda de los 5 Anillos.


Cualquier cosa que diga sobre este juego (y puedo decir muchas) se va a quedar corta comparada con la realidad. Simplemente probadlo, y si no os gusta mandadme vuestras cartas que yo les daré buen recaudo :D
Sistemas y Comparativas:
Bien... no va a ser más que un resumen superficial dado que no es mi intención dar clases de jugar a cada juego de cartas de los aquí mencionados.
Magic: The Gathering.
El sistema de magic es uno de los más sencillos y también más equilibrados. Hay 5 colores, cada uno relacionado con una fuente de mana (o poder). Rojo para las montañas, blanco para las llanuras, azul para el agua, negro para los pantanos y verde para los bosques. En el juego cada jugador representa a un mago que, sacando poder de esas fuentes de mana, invoca crituaras o hechizos para derrotar a sus oponentes. Cada jugador tiene 20 puntos de vida y, aunque parezcan pocos... duran bastante. Al hacer el mazo hay que llegar al equilibrio de, tener cartas que requieran poco mana para invocarlas (dado que al principio tenemos pocas tierras en juego), tener carta poderosas para decidir la partida cuando ya tenemos muchas tierras, tener hechizos tanto de ataque como de defensa, tener encantamientos que potencien a nuestras criaturas y tener suficiente cantidad de tierras y artefactos. Y todo eso en 40 o más cartas. Un infierno matemático, vamos. Naturalmente, cuantas más cartas tengas más equilibrio, pero también más dificil será que consigas robar la carta que necesitas. En mis mazos de 42 cartas jugaba con 16 tierras, 16 criaturas y 10 hechizos, artefactos, etc... lo que acabó demostrando ser un sistema rápido, aunque peligroso. Al tener tan pocas cartas... había situaciones para las que no estaba preparado. ^_^
A día de hoy no recuerdo mucho sobre el juego de Pokemon así que no puedo entrar en detalles (como dije, solo lo jugué en la Game Boy color, y de eso han pasado muchos muchos años).
Yu-Gi-Oh! tiene un sistema muy rápido. No hay costes ni tierras. Cada jugador puede invocar una criatura por turno y tantos hechizos como quiera y/o pueda, además de un máximo de 5 artefactos (y es el límite porque el "tablero de juego" solo permite tener 5 de estas.
Cada jugador empieza con 10.000 puntos de vida. Las criaturas tienen niveles. A más nivel, más poder. Para sacar criaturas de nivel 5 hay que sacrificar una criatura propia de cualquier nivel que ya esté en juego. Para invocar criaturas de nivel 6 o superior hay que sacrificar dos.
Y ya está. Con eso y una criatura de 5.000 puntos de ataque y defensa ganamos cualquier partida. XDDD
Es el juego más injusto porque hay cartas viejas (a día de hoy se las considera prohibidas y no se pueden jugar en partidas oficiales) capaces de acabar con todas las cartas del enemigo, o hechizos que te hacen tomar el control de un monstruo del enemigo,.... vamos, injusticias que añaden un toque de tensión al juego.
Y por si fuese poco... tenemos la posibilidad de jugar cartas boca abajo. Podemos jugar artefactos o hechizos boca a bajo en la mesa, y activarlos cuando nos convenga. Parece absurdo pero es muy importante, pues el enemigo cuando invoque una criatura poderosa, o cuando nos ataque, siempre tendrá la duda de saber si esa carta bocaabajo será un hechizo que destruya sus cartas, o que impida que ataques.
Warhammer 40000:
Era un juego muy divertido. Antes de empezar la partida se colocaban 5 terrenos en mitad de la mesa. Cada terreno tenía un factor de control que oscilaba entre 2 escudos naranja y 6. El objetivo del juego era controlar esos terrenos.
Empezaba la partida y robábamos 7 cartas. Las repartíamos como queríamos en los terrenos, siempre boca abajo. Llegaba el momento de empezar a luchar y se elegía un terreno. Se ponían boca arriba las cartas en ese terreno y empezaba la lucha. Cada carta tenía un escudo naranja pintado, o tal vez dos, o tal vez ninguno. Para conseguir controlar un terreno, al final del combate debíamos tener tantos escudos naranja en juego como pedía el terreno.
Si a eso le sumábamos cartas de transporte de unidades, etc... el juego se convertía en una locura, permitiéndonos recolocar hasta 4 escudos en terrenos donde antes no teníamos ninguna carta.
Lo he dicho antes y lo repito, uno de los juegos más divertidos que he probado nunca :D
World of Warcraft.
Al empezar se repartían 6 cartas. Cada turno podemos poner una boca abajo, que ejercerá de recurso. Luego girando ese recurso conseguíamos un punto que utilizar para invocar cartas, equipo, hechizos, etc... Naturalmente cuantos más recursos pedía una carta más poderosa era.
El sistema es super sencillo, pero tiene la ventaja de hacerte pensar al principio de la partida qué cartas tienes que poner como recursos y cuales quieres guardarte para jugarlas. Por ejemplo.. .pensemos que pongo de recurso una espada épica que me suma 4 al ataque. Y que al final de la partida me vendría bien haber tenido esa carta en la mano para equipársela a Arthas. Pos eso, mala suerte, ajo y agua...
Por lo demás el juego era muy sencillo, copia directa de magic, y poco interesante.
La ventaja que tenía y detalle que me gustó fue que tenía mazos de raid. Es decir, un jugador hacía de los malos (Por ejemplo ragnaros, y tdos los monstruos de Molten Core) y luego varios jugadores tenían que aliarse para tumbarle, dado que estos mazos de monstruo eran muy poderosos. Ese detalle me encantó, y es una pena que nunca pudiese poner en práctica mi mazo de Molten Core. XDDD
Vampire: The Eternal Struggle:
Buff... mucho mucho politiqueo. Jugar peones, matusalenes, equipo, recursos, zonas,.. y todo para derrotar al enemigo.
La moneda de cambio, como no podía ser de otra forma, aquí era la sangre.
Cada jugador tenía fuentes de recursos de sangre, qu ele permitían ganar influencia y sacar vampiros menores, equiparlos, asignarles poderes,... y todo para conseguir aniquilar al rival. O ser nombrado príncipe y ganar la partida. El juego requiería muchísimo palique, negociación y traiciones a los compañeros. Molaba pero era peligroso porque generaba malos royos entre la gente. Llegué a ver auténticas broncas ante traiciones de algo pactado o ataque spor sorpresa de varios jugadores contra uno. Además, al utilizarse gran cantidad de cartas, requiería una mesa enorme. XDD
Leyend of the Five Rings (La Leyenda de los 5 Anillos):
El más mejor de los juegos tiene el más mejor de los sistemas. Dos mazos, el de dinastía y el de destino. En el de dinastía tenemos a nuestros personajes, samurais todos ellos, y también recursos, que generan oro. En el de destino tenemos acciones, hechizos, peones, etc... Tenemos la carta que representa a nuestra ciudad principal. Ella producirá el oro que necesitemos al principio para poner las primeras cartas en juego. Se cogen 4 cartas del mazo de dinastía y se ponen boca abajo. Esas son nuestras provincias, aquellas que rodean a nuestra ciudad principal. Nuestra fuente de poder. Si el enemigo las destruye, perdemos. Empieza el juego, ponemos boca arriba las cartas de las provincias.
Giramos la ciudad principal, lo que produce un valor de oro indicado. Lo normal es, en esta fase, utilizar ese oro para poner en juego algún otro recurso (como por ejemplo un teatro Kabuki o una mina) que va a generar más oro al turno siguiente.
Acaba el turno, reponemos con cartas boca abajo aquellas que hayamos puesto en juego desde las provincias. Le toca al rival y hace lo propio. Así hasta que llega el momento varios turnos después en que ambos bandos están preparados para destrozarse. Mandan a sus ejércitos de samurais contra las provincias rivales y se destrozan entre sí. Aquí no hay lugar para medias tintas. El ejército ganador del combate qu se queda, el perdedor ve destruidas todas sus unidades. Aquí no se ataca a lo tonto ni se defiende a lo tonto. La derrota supone una pérdida total y absoluta.
Al final del combate se mira la fuerza de lo que queda del ejército atacante. Si supera la fuerz de nuestra provincia (indicada en la carta de ciudad principal), la provincia es destruida, quedándonos 3 solamente. Luego 2 y por último 1. Naturalmente eso reduce le ritmo de producción de unidades.
Claro que.. esto es el japón medieval, y aquí no todo se hace por la fuerza.
Se puede ganar por honor, llegando a 40 puntos de honor positivos.
Se puede ganar por deshonor, disminuyendo el honor d enuestro rival hasta -19.
Se puede ganar por iluminación, poniendo en juego los 5 anillos que dan nombre al juego.
Vamos, un sin fin de posibilidades que rizan el rizo del que es el mejor juego de cartas habido y por haber. Si a eso le sumamos que la historia del propio juego va avanzando según los resultados de los torneos oficiales, tenemos un mundo complejo, rico y bien estructurado en el que da gusto adentrarse.
Sip, el juego me encanta, no soy imparcial. Pero vale la pena. XDDD
-y aviso, lo que os he resumido no es ni la mitad de los detalles que tiene-
Y ya está por hoy.
Moraleja: son un sacadineros pero son divertidos :D
Si os animáis a probar alguno.. .os recomiendo L5R.
Y ya veré qué pongo el próximo día.
P.D. Willy, algún día pensaré en tu castigo por corromperme y hacerme caer en estos vicios. ¡¡¡Yo era muy normal hasta que te conocí!!! XDD
Para demostrar que este sigue siendo mi blog...
Estoy pensando... Menudo vicio llevo estos días con el Heavy Rain. ¡¡Juegazo!!


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